
La cervicobraquialgia es un término que hace referencia a una lesión cervical que provoca irradiación por el brazo. Hay muchas causas para tener dolor en el brazo y en el cuello. Con este término nos referimos a un dolor que tiene su origen en el cuello. En este post vamos a ver en qué consiste la cervicobraquialgia y los motivos que provocan que el dolor se irradie por el brazo.
Causas de tener dolor cervical irradiado por el brazo
De la columna cervical salen las raíces nerviosas que van a formar todos los nervios que recorren el brazo. Van a formar lo que se conoce con el nombre de plexo braquial. Estas raíces salen desde dentro de la columna entre cada dos vértebras por el llamado agujero de conjunción. Las nervios salen por el lateral del cuello. Después bajan por debajo de la clavícula y por la axila hacia el brazo. En todo momento estos nervios recorren su camino entre planos musculares. El dolor por el brazo se va a producir cuando las estructuras nerviosas se ven dañadas o irritadas, como ahora veremos.

El motivo más frecuente para tener síntomas en el brazo son las contracturas musculares. Estas contracturas pueden venir de sobrecargas musculares o secundario a lesiones traumáticas que afectan a los músculos, ligamentos y articulaciones del cuello. Lo habitual son las caídas o los accidentes de coche. Los nervios en su recorrido pasan entre músculos y se pueden ver comprometidos por las contracturas que aumentan la dureza de estos.
Las afectaciones más graves y dolorosas aparecen cuando una estructura está fuera de su sitio y comprime a una o varias raíces nerviosas. Lo más habitual son las hernias discales y la artrosis. Menos frecuentes son los traumatismos más graves con fracturas o luxaciones que también pueden dañar las raíces. También hay otras patologías poco frecuentes como son las infecciones o los tumores que también pueden afectar al cuello y dañar las raíces nerviosas.
Cómo es el dolor en una cervicobraquialgia
La raíz nerviosa lleva información de la sensibilidad del brazo y la señal para mover los músculos. Respecto a la sensibilidad, también contiene las fibras nerviosas que llevan el dolor. El grado de afectación de estas estructuras va a determinar los síntomas que vamos a notar.
Pongamos de ejemplo un accidente de tráfico donde sufrimos un síndrome del latigazo cervical o esguince cervical. Aquí se produce una lesión a nivel de las articulaciones y ligamentos del cuello. Esto provoca que los músculos que estabilizan las vértebras se contracturen para sujetar mejor el cuello para reparar el daño. Las raíces nerviosas salen del cuello entre los planos musculares (músculos escalenos). Si los músculos están contracturados son más rígidos y estos nervios van a estar más incómodos. Esto puede provocar sensaciones desagradables en el brazo como son los hormigueos o la sensación de incomodidad en el brazo. El nervio no está sufriendo una lesión, simplemente se está quejando un poco por así decirlo.
En el caso de una hernia discal o una fractura, por ejemplo, se puede producir una lesión real del nervio. Lo más frecuente es la compresión por una hernia o artrosis. Esto produce dolores más intensos, sobre todo cuando la raíz está atrapada. Se puede sufrir dolor en forma de calambre que recorre el brazo o un dolor constante en una zona concreta que no siempre conseguimos aliviar con los cambios de postura. El dolor tiene características particulares que llamamos neuropáticas, como son la sensación de quemazón y los pinchazos. A esto se le puede añadir la pérdida de sensibilidad en una región del brazo o la pérdida de fuerza en determinados grupos musculares.
El grado de dolor y la afectación dependerá de cuanta lesión está sufriendo el nervio, las raíces que se han visto afectadas y si la causa que ha dañado el nervio sigue presente.
Cuál es el pronóstico y el tratamiento si tengo una cervicobraquialgia
Si estamos sufriendo una cervicobraquialgia nos asaltará la duda de qué va a ocurrir y cuándo notaremos alivio. El pronóstico lo determina la causa que está provocando el dolor. Un esguince cervical o una sobrecarga muscular se curará con el paso de las semanas y el dolor será limitado. En el caso de una hernia discal, la mayoría de las veces se cura y cede el dolor intenso en cuestión de semanas. Sólo un pequeño porcentaje necesitaran una cirugía para conseguir alivio y evitar complicaciones. Las situaciones más graves son las infecciones, tumores y traumatismos mayores donde puede producirse daños irreversibles a los nervios, incluso afectando a la médula espinal.
El tratamiento depende del tipo de lesión cervical que esté sufriendo el paciente. Puede ir desde simples analgésicos y calor local en una contractura muscular hasta cirugías y tratamientos complejos en caso de un tumor.
